Rocío, que es nombre de mujer…

Semanas con abandono, recambio y caída en la hierba… ¿Fin de ciclo? No hay secuelas en mi patata que sigue el ritmo acostumbrado. Expertos confirman que continúa alto el espíritu. Casi un año, sin ser un principesco cuento de hadas.

Menguante en el sureste… Dieciocho grados. Veintidós a las 9.00… Es cierto, esta ciudad tiene un calor _color_ especial. Urbe de la eterna primavera, dicen. Luis se alegra de que me aloje cerca del club de sus amores. Forofo empedernido, se entusiasma con que lo celebremos esta noche… Cerveceros, me dejo aconsejar por su sabiduría. Sabe que al lado del Sánchez Pizjuan está la fábrica Cruzcampo.

He intentado ver a la princesa Padme Amidala, pero no estaba. Asimismo, a Lawrence, el de Arabia. Sólo quedan los restos del escenario donde se rodaron escenas de las películas que marcaron hito en el séptimo arte. ¡Y qué atrezzo!: obra de arquitectura regionalista por antonomasia, la Plaza de España resume con su exquisita edificación de media luna todo el impulso creativo del tiempo que la vio crecer. Recinto internacionalizado en la Expo de 1929, sirvió para demostrar hermanamiento universal hacia todos los pueblos iberoamericanos desde la madre patria. Atestada de gente, sale a mi encuentro una gitana con ánimo previsor: leerme la mano y procurarse unas monedas. Todo el futuro a cambio de una ramita de romero… ¿Será que mi suerte está cambiando? ¿Como sabe de mi interés por la Blanca Paloma? ¿De verdad soy todo corazón? Hacia el barrio de la Giralda en tranvía.

DSC04179Calesas por doquier paseando a turistas ávidos del costumbrismo local; japoneses, otro tanto… Bullicio y algarabía notables. Los equinos aguantan la torrera con dignidad; llegamos a los 30. El viento ribereño suaviza el ambiente. Santa Cruz merece un relajo. Respiro en una tapería de barrio con solera taurina y cante jondo. Manolo Caracol aparece como visitante ilustre. Y Manolete. Y Juan Torres, con patillas de asombro. Y tía Juana del Pipa… Sesteo después de la ingesta. A estas horas todo visitante ocasional se refugia del lorenzo. El casco antiguo es un inmenso comedor donde turistas y autóctonos recurren al local con refrigeración artificial o humidificadores que refresquen plato y piel. Tiene fama la capital hispalense. La temperatura vacía las calles. No voy a romper esa tradición.

Tal como dijo Luis anoche _¡qué buenos estaban los riñones de cordero a la plancha, chiquillo!_ no está completa tu promesa si no la inicias desde la iglesia de donde parte la romería tradicional. Encaminándome esta mañana por el renombrado barrio de Triana, al otro lado del Guadalquivir, observo la demostración del fervor que obedece al tradicional peregrinaje marismeño. El templo de San Jacinto, situado en primera línea, honra la imagen de la santa y tiene en su puerta un ficus grandioso… ¿Cuándo lo plantaron? Todavía no se había construido el puente, ¡seguro! Antes, plaza Encarnación. Enorme estructura metálica en forma de champiñón que cobija, fusionando en el entorno museo, mercado, mirador y pluriespacio intermedio para actividades ciudadanas de índole cultural. Integradora en el barrio, da mucho juego fotográfico.

En el Real Alcázar (http://es.m.wikipedia.org/wiki/Reales_Alc%C3%A1zares_de_Sevilla) el visitante enmudece; no vocaliza interjección, sólo abre más los ojos… Sevilla tiene algo parecido a la Alambra, con otras dimensiones, entremezclando estilos constructivos habida cuenta de las diversas influencias de anteriores épocas. Sin embargo, en algunos sectores la diferencia esta en el estuco. El relieve de todo el artesonado interior del edificio principal, mudéjar, es de una sabiduría que afama el espacio museístico que alberga. Todo el conjunto es uno de los últimos palacetes utilizados actualmente como estancia oficial de personalidades recién llegadas a la villa o los mismos Reyes.

Una fina lluvia refresca el Patio de las Doncellas. Quién lo iba a decir. Toca verdura al horno; me pierdo…

DSC04125El “playero” es un servicio que lleva a Matalascañas, aglomeración turistera y orilla deseada por muchos hispalenses que se dotan de paraguas, toallas y equipos de baño diverso para gozar los domingos junto al océano. Puntual, va abarrotado. Jóvenes estudiantes, parejas acarameladas, devotas solitarias, comparten la línea que transcurre por la clásica carretera de la marisma, pueblo a pueblo. Día fantástico para el inicio formal de temporada estival. En la estación de buses encuentro un viejo ejemplar del antiguo tramo ferroviario: un vagón de comienzos de siglo pasado, testigo fiel del tráfico que antaño surcaba el llano del Guadalquivir con energía eléctrica.

DSC04216Al despedirse de Sevilla la altitud decrece… Tierra de cultivos, casas bajas. Olivar extenso. El chófer es una señora enciclopédica que antes trabajaba en el campo. No habla por los codos, habla por todos los codos de los que la escuchamos. Chorro ininterrumpido de comentarios que dura el tiempo que se tarda en llegar al comienzo real de etapa.

Ni dios por las calles de Aznalcázar; es domingo. Un paseo de naranjos me recibe. GuadiamarEduca (http://www.guadiamareduca.com/), emplazamiento de actividades al aire libre, me provee del vehículo con el que inicio recorrido. Cabalgaduras y sus caballeros, mucho ciclero, circulan por un itinerario lineal en paisaje llano que sigue la ribera del río al cual da nombre. Pocos transeúntes a pie. Mucho verde, salpicado con momentos de jolgorio pajaril hasta el pinar del vado del Quema, amplia extensión donde se escenifica el acto peregrino por excelencia, purificando al seguidor de esta tradición. El agua del río, hoy con un nivel que desaconseja riesgos, sintetiza toda esa catarsis colectiva que hace de la romería rociera un acto festivo-religioso muy patrimonial y sentido.

DSC04231Villamanrique de la Condesa huele a romero. Mis dos ruedas lo testifican, recorriendo sus calles, alfombradas con ramas de este arbusto. Éstas están engalanadas y parece que todos los niños del pueblo hayan hecho la comunión juntos. Vestidos para la ocasión van. Celebran Corpus. A ver dónde se duerme… Aconsejable descansar en Tartessos (HTTP://www.alojamientostartessos.com) como antesala de la etapa más larga. Pueblo sin estridencias, sus renombrados tamborileros, figuras clave en el desarrollo de la animación campestre de esta tradición mariana, son un emblema. Puerta natural del Parque Nacional de Doñana, joya de los parques naturales europeos.

Mañana fría. Dicen los viejos del lugar que este Rocío ha sido “fresquito”, no como otros años. Eso me favorece. Llego a Hinojos, donde me proveo de bebida energética, por si las moscas. A la salida, un ciclero me indica la mejor entrada al Parque. ¡Qué razón tiene! Toda la belleza ecológica de este territorio se abre ante tus ojos. Un regalo. Extenso pinar, matorral, bosque de alcornoques, especies aladas que supones su existencia por lo que oyes, itinerario para bicicletas paralelo a la vía principal que cruza una parte de este espacio protegido. ¡Solo! Ni un vehículo altera mi recorrido, que toma pendiente de modo pausado. La vista no da respiro. Conejos se escampan a mi paso. Cigüeña cruza en solitario. Se me espanta una familia de jabalíes junto a una charca… ¿Qué hace éste por aquí?, pensaran. Circulo por el medio de la pista, sin agobios. Y lo que es mejor, sin apreciar fatiga… ¡Un zorro de enorme cola gris se me cruza a lo lejos! No todo podía ser perfecto; el día se agrisa… Nubarrones amenazan.

Llegando al término de la Aldea, gotas hacen su aparición. Igual que un extenso rebaño de ovejas, cuyo pastor se entretiene con el móvil. Trecho largo y ventoso. ¡Autovía! ¿Donde está el recorrido tradicional? A un lado, olvidado y arenoso, con lo que circular se hace un suplicio. Ya me advirtieron; mejor el tramo que he realizado que no la Raya Real, todo arena después del paso de carretas.

DSC04295La Aldea del Rocío ha escatimado en pavimento. Fue catalogada como Aldea Internacional del Caballo en 1992…; por algo será que no hay asfalto. Desde su entrada todo está parcelado en tiralíneas. Residencias de carácter privado, donde cada cofradía o hermandad con sus respectivas familias y asociados tienen su particular convivencia…Típica urbanización de edificaciones blancas, adosadas unas a otras, culminadas con una cruz o campanario en su frontispicio mas un asidero para riendas en el porche, idéntico en todas ellas. Albero como característico tono cromático. Me indican lugar donde pasar noche. Solera. Doña Cristina tiene fama y buenos fogones. Y si no, que le pregunten a Julio Iglesias. Suelto bártulos. Hay alguien que merece mi atención…

¡Promesa cumplida…! Visito el templo y recuerdo unos instantes que sucedió hace tiempo…

Los aldeanos (http://www.pueblos-espana.org/andalucia/huelva/el+rocio/es) viven del noble bruto, de la Virgen e industrias afines. Todo ello genera el atractivo que agolpa a un público entregado, devotos, aficionados ecuestres y, mayormente, ganaderos, seguidores de una costumbre ancestral que se remonta a la época romana. Todo este negocio se circunscribe, sin embargo, a unas fechas muy concretas, ampliándose según se consigne. Depredación inmobiliaria hace el resto, sobreviviendo paralelamente los que llevan años en la región y proceden del cuidado del campo y la marisma. Los demás, inmigrantes que hacen cola a final de mes para cobrar ¡de la única oficina bancaria existente! Cuando no hay ambiente, se puede pasear con tranquilidad. Algún relincho aislado, algún turista despistado buscando un no se sabe qué… Ni un todo a cien… Farmacia de turno. Colegio, hay unas dos mil personas censadas.

Originalmente denominada Ntra. Señora de la Rocina, planta invasiva, impenetrable, que no permite más crecimiento que el suyo, cuenta la leyenda que, allá por el siglo XV, ya se encumbró veneración a una virgen que fue generosa con gentes del lugar, principalmente ganaderos. Otros estiman que fue Alfonso X El Sabio quien impulsó la edificación de la ermita en el siglo XIII. En cualquier caso, acercamiento y ofrendas tienen hoy el más respetuoso de los horarios comerciales. En la laguna… los flamencos siguen removiendo el fondo del lago.

DSC04502Un esfuerzo más y me lanzo a ver el océano. Largo tramo por carretera autonómica. A ambos lados, protegido, Parque Natural dentro de su catalogación de entorno. Cultivos de fresones…y sus correspondientes temporeros de otras nacionalidades. No hay apenas desnivel, se hace llevadero el pedaleo. El Acebuche, centro de interpretación. Curiosos y sus familias atienden relato del experto medioambiental. Después de adquirir unos detalles, enfilo la costa. Torre de la Higuera, inmóvil, parece vigilar a todo transeúnte que se acerca a estas inacabables playas. Punto de vigía en el contexto alto medieval, es uno de los testimonios pétreos que sobreviven a lo largo de la Costa de la Luz onubense. Curiosidad: está ubicada al revés de lo que cabría suponer. Mis pies se remojan en esta acuaticidad turquesa de la que no aciertas ver un final.

DSC04401Tentempié de mediodía y retorno. Unos biólogos esperan. María y su equipo son los encargados de guiar curiosos por la inmensidad de la marisma, ecosistema que comparte su geografía con el Parque. Neófito en estos lares, desconozco los secretos de esta naturaleza sureña. Al salir de esta pedanía concibes de otro modo, tus ojos escudriñan paralelos a las informaciones. Yeguadas se intercambian con mostrencas autóctonas rodeadas de parajes de pino piñonero, replantados hace siglos en un intento del Duque de Medina Sidonia por paliar el descontrol de la tala para armar la anacrónica Invencible. Algún milano negro nidifica en sus ramajes, como todavía es posible ver en este alcornocal, de los que quedan pocos. María y los suyos comentan el porqué disminuye la población de lince (este año equilibrada) ibérico, el felino mas amenazado del planeta. Antes había lobos, dice, pero el mito los destruyó, y la pirámide alimentaria quedó coja… Tengo conocimiento, asimismo, del singular color de los flamencos de aquel lucio (estanque), y de la negativa de plantar más eucaliptos en el territorio, pues absorben mucha agua.

DSC04508Una sensación de cosquilleo se respira esta mañana por las calles. Desde la tarde anterior hay agitación. Unas cercas delimitan ya un espacio reservado. Cada final de junio acontece festivo en esta localidad. Cita ineludible. Previamente, yegüerizos (mozos) de toda la comarca se concentran durante varias jornadas para agrupar todo ganado caballar disperso por las inmediaciones y sus respectivas crías, ya destetadas, que pastan por el humedal, procediendo para su presentación ante la Virgen y posterior bendición. Es la renombrada “Saca de las Yeguas” (http://www.youtube.com/watch?v=wppaQH9yk-8), espectáculo ecuestre que exhibe toda la sabiduría y poderío de un sector económico que, aparte de cultural, respira tradición por los cuatro costados.

Jóvenes y viejos, ocasionales y consumadas monturas, proclaman su personalidad más identitaria de raíces muy profundas. Puede parecer un decorado del Far-West, pero no olvidemos que fue Hernán Cortés quien desplazó equinos a América desde Sanlúcar de Barrameda. Tropas con sus correspondientes cabezas entran al trote por la vía principal, demostrando señorío y dominio de la rienda… Regocijo entre los asistentes al acto y orgullo por el trabajo cumplido de los que guían la manada, que finaliza en Almonte esta misma tarde.

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